17 dic 2009

Luces.






Cuánto tiempo. Más del que hubiese querido, en realidad. ¿Te acuerdas de mi? ¿Te acuerdas del que te prometió comerse el mundo, contigo?

Habrás intentado olvidar, supongo. Pero me he llevado una parte de ti, y no te la daré hasta que tú me devuelvas lo que es mío. Te quedaste con mi razón, el control sobre mí mismo. Mis noches fueron tuyas, y tú, tú también eras mía.
No nos gustaba reconocerlo. Nos gustaban los ahora, nunca los parasiempre. Queríamos devorar la vida sin pensar en lo que vendría después. Juramos mil cosas que sabíamos no se cumplirían. Dijiste que reinventaríamos las palabras, yo te dije que escaparíamos a cualquier parte. Inventamos fiebres, fui tu peor vicio.
Hubo segundos en los que te hubiera dado el universo. Y tú me quisiste a tu manera, tan tuya.
Sabías exactamente lo que quería escuchar, porque estabas igual de perdida que yo. Te encontraste al conocerme.

¿Sabías eso? Yo te encontré justo cuando te necesitaba. Quizás sólo fue porque estuviste en el momento propicio, quizás hubiera valido cualquier otra. Pero fuiste tú, y eres tú. Y serás. No volveremos a saber del otro, pero yo te seguiré buscando, aún sin ser consciente. En paradas de metro, en parques, en cualquier bar. Tú creerás verme en el fondo de tu copa, pedirás una tras otra hasta dar conmigo.

Éramos demasiado iguales como para no hacernos daño.
Fuese lo que fuese aquello que teníamos, era demasiado fuerte como para no destruir mundos al romperse.

Y ahora sé que seré adicto a ti. Tú no podrás desintoxicarte de mi voz. Y jamás nos rendiremos del todo.






Pero si quisieras venir conmigo hoy, nunca es tarde.

1 comentario:

музыка